Por más que me encanta vivir en India, hay muchas cosas a las que todavía no me acostumbro y que incluso me molestan hasta la desesperación. Ayer, por ejemplo, mis roomies y yo fuimos al super. Nos tardamos 1 hora haciendo las compras, y más o menos el mismo tiempo en la fila para pagar lo que llevábamos. A nadie más parecía molestarle, pero yo estaba internamente enfurecida. ¿Quién me va a regresar esa hora de mi vida?
Otra de las cosas que me molestan es que aunque hay gente que viene a limpiar las habitaciones todos los días, mi casa siempre está sucia. Tenemos toda clase de insectos y el otro día que me agaché a recoger un lápiz abajo de mi escritorio, descubrí como 10 telarañas. Ahora uso los fines de semana para limpiar mi esquinita y la situación va mejor, pero con las tareas, las clases extra escolares, las actividades que hay algunos fines de semana, el tener que lavar mi ropa (¡suponiendo que hay lavadoras desocupadas!), tener que ir a Pune a comprar las cosas que hacen falta, las ganas de salir a explorar por un lado y las de descansar por otro...limpiar mi cuarto es lo que menos quiero hacer un sábado.
Cuando Keats estaba teniendo un día difícil, se ponía una playera limpia. Yo intenté lo mismo y fallé miserablemente, pero me di cuenta de que me relaja mucho moverme. Además, después de haber descubierto lo bien que se siente salir a explorar desde que fui a ver el atardecer en Internet Hill (que compartí en este post), me dieron ganas de ir a ver que más hay cerca. Alguien me recomendó ir al Sacred Grove, un claro en el bosque que es de importancia en la religión hindú (y en muchas otras religiones & culturas alrededor del mundo), así que me fui a buscarlo.

No sé bien hasta dónde llegué, pero nunca lo encontré. Caminé como una hora y nada más regresé porque se estaba poniendo oscuro y técnicamente, yo estaba fuera del Campus (no es cierto, mamá), aunque no creo haber llegado muy lejos. Tampoco descubrí territorios inexplorados o una cosa así. Lo que sí descubrí es que el atardecer desde donde sea que estaba también se ve muy bien.



La vida es bella la veas por donde la veas (aunque no se note cuando estás en la fila del super).

Ojalá que estos atardeceres nunca dejen de sorprenderme.
Algunas personas me comentaron que las fotos aquí en el blog se ven muy pequeñas, así que si quieren verlas en tamaño original pueden visitar mi recién creada cuenta de Flickr, dando click aquí. Ahí voy a estar subiendo todas las fotos que aparezcan en el blog. También pueden ver mi cuenta de Instagram, aquí. Si es que ya se están aburriendo con fotos del atardecer, prometo que en los próximos días escribiré de otras cosas (¡hay mucho por escribir!).
Hermosa, eres tú quien no deja de sorprenderme! Ahora reconozco que sientes amor por la naturaleza y disfrutas de ella; así nunca dejaras de sorprenderte.
ResponderBorrarLa naturaleza ofrece lo increíblemente sorprendente! hija sigue naturalmente hermosa! TE AMO MIL!!!!!
Hija de agrónomos, no tenía de otra. Te amo, ma.
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