lunes, 1 de septiembre de 2014

Mumbai, Pune y todo lo demás.

Llegar a India es fantástico y espantoso, inesperado y aventurero, simple pero increíblemente emocionante. Es mucho más de lo que se puede expresar en una oración o incluso en un post.

Llegué a Mumbai el 24 de agosto, después de casi dos días de viaje, caminar sin rumbo en el Aeropuerto Charles de Gaulle por 7 horas, y morir lentamente porque mis maletas fueron las últimas en llegar. Francamente se sintió muy bien llegar al destino final: India. 

Las mejores calles de Mumbai son casi tan lindas como los peores lugares de la Ciudad de México, mi punto de comparación más adecuado. Lo que quiero decir es, la diferencia entre rico y pobre es demasiado grande. En algunos lugares hay edificios súper modernos de 10 pisos a un lado de un basurero, y espectaculares de villas privadas y condos, en las calles más sucias. 

Manejar por India es otra experiencia completamente. Algunas personas dicen que si puedes manejar en México, puedes manejar en cualquier lugar: es mentira. En India, el espacio entre auto y auto es como de medio centímetro, y tocar el claxon tiene un significado completamente distinto --que aún tengo que averiguar. Durante los 5 segundos en los que estuve en Mumbai vi una sola vaca en la calle (y no mil, como me habían asegurado que pasaría...) y sólo una persona me pidió dinero --mucho menos que los usuales 5 o más niños que piden dinero en cualquier calle de México. 

Cuando me recogieron en el aeropuerto, también vinieron conmigo dos franceses: un niño y una niña que estudian su primer año en MUWCI conmigo. Menciono esto porque Antoine, el chico francés, es rubio, asi que recibimos muchas miradas de los locales. A la gente en India le gusta mucho mirar a otros, e incluso cuando haces contacto visual para mostrar que no estás cómodo, a ellos no les importa demasiado. Así es India.

Llegar a la escuela tomó más o menos 3 horas de carretera y las mejores vistas de mi vida una vez fuera de Mumbai. Todo alrededor nuestro es verde y tan, tan vivo. 

Algo muy raro de India es que a la gente no le importa estar descalzo todo el tiempo. De hecho, la mayoría de las personas maneja descalza y andar descalzo en las calles parece ser una práctica común. Incluso en mi escuela, los zapatos son totalmente opcionales y para entrar a muchos lugares, dejamos los zapatos en la puerta. La vida es bella, ¿no?

Estar en la escuela es muy diferente a estar en cualquier otro lugar en el país e incluso se siente como estar en campamento de verano. Exceptuando el clima (que es muy diferente al de casa, pero no es malo), a veces no registro que estoy en India. Ahorita estamos en temporada de monsoon (o sea, temporada de lluvia), y aunque la mayor parte del tiempo está nublado, unas veces llueve y otras no. 

Durante la primer hora que estuve en el Campus me tocó que me dieran un tour por la escuela (es enorme!) y accidentalmente acabé con yendo con otras 20 personas a Internet Hill (un cerro vecino a la escuela en donde curiosamente no hay internet). Yo siendo yo, traía puestos los zapatos menos adecuados, pero no me importó caminar porque las vistas son hermosas. Aún es un poco difícil creer que tantas cosas buenas están pasando en mi vida ahorita.


El resto de mi semana estuvo lleno de Actividades de Orientación, que significó correr de un lado a otro, acostumbrarme a tener los pies llenos de lodo, tratar de aprenderme y pronunciar los nombres de todos (imposible, por cierto) y estar tan cansada al final del día, que a veces me pregunto como mi cuerpo resiste tantas cosas.

La comida aquí en MUWCI no es tan mala como me hicieron creer. De hecho está muy decente. Los domingos tenemos un muy buen desayuno, y el resto de la semana nunca sé que estoy comiendo exactamente, pero la mayor parte de las veces sabe muy bien. La vida es tan bella. 

En cuanto a mi casa, vivo en el edificio elegante. En la escuela vivimos en Wadas, que son como comunidades, o varios edificios con departamentos. Yo vivo en Wada 5, Casa A4. Comparto mi cuarto con una segundo año India que es muy graciosa, una co-año India-Americana que es probablemente la persona más dulce que existe, y una co-año danesa bellísima. Todas son tan lindas, es increíble. De verdad, algunas veces no creo que sea correcto que esté tan contenta en tan poquito tiempo, ¡solo he estado aquí una semana!

El Jueves pasado tuvimos un viaje a Pune, la ciudad más grande a la escuela. Son más o menos dos horas de viaje y yo diría, completamente valen la pena. Pune no es tradicionalmente bello. No es como París o Florencia, a los que vas e instantáneamente te enamoras. Más bien, requiere un poco de tiempo y una mente abierta. De nuevo, el choque entre status económico es muy, muy grande! Aún así, es útil saber que sí tenemos McDonalds, Pepe Jeans London, The Body Shop, Starbucks y casi todas las otras cosas que hay en casa.

Es imposible intentar explicar todas las cosas que pasaron en una semana. Supongo que por ahora es suficiente decir que no puedo creer que estoy tan contenta. Como casi todos saben, mi cumpleaños fue la semana pasada, en mi tercer día aquí y me hicieron dos pasteles a media noche, me escribieron muchas notas, recibí muchos abrazos y felicitaciones...y básicamente celebré mi cumpleaños por dos días (aquí y en México). Me siento tan querida. 

Todo lo demás que ha pasado es muy difícil de explicar. La vida aquí es muy intensa pero pocas veces en mi vida me he sentido más emocionada. Definitivamente nunca me he sentido más yo que ahora. Venir a MUWCI fue una muy, muy buena decisión.

Finalmente, me disculpo por la falta de fotos y la mala estructura de este texto, pero mis aventuras más recientes han tenido mucho más que ver con acostumbrarme al panorama y al estilo de vida y las personas. Francamente no creo tener energía o fuerza de voluntad para intentar y corregir esto a la perfección. Prometo poner más fotos pronto y dar cuentas más detalladas de mi vida en los siguientes posts.

Como siempre, gracias por estar.

-F.


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